La fecha reconoce sus aportaciones sociales, políticas y culturales, pero también denuncia el racismo, la desigualdad y las distintas formas de discriminación que continúan enfrentando.
Cada 25 de julio se conmemora el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas Afrodescendientes, una jornada dedicada a reconocer su participación en la construcción de las sociedades y a exigir acciones concretas contra la discriminación racial y de género.
La Asamblea General de las Naciones Unidas oficializó esta fecha mediante la resolución 78/323, aprobada el 13 de agosto de 2024. El organismo llamó a los Estados a combatir el racismo, la xenofobia y las desigualdades que afectan de manera particular a las mujeres y niñas de ascendencia africana. (Naciones Unidas)
Una lucha organizada desde 1992
Aunque su reconocimiento oficial por la ONU es reciente, la conmemoración tiene más de tres décadas de historia.
El 25 de julio de 1992, mujeres negras de 32 países se reunieron en Santo Domingo, República Dominicana, durante el Primer Encuentro de Mujeres Negras Latinoamericanas y Caribeñas.
Las participantes denunciaron que el racismo, el machismo y la desigualdad económica se combinaban para limitar sus derechos y su participación en los espacios públicos. De ese encuentro surgió la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora. (Estadística SIG)
Desde entonces, la fecha se convirtió en una jornada regional de organización, memoria y exigencia de políticas públicas, antes de ser incorporada formalmente al calendario internacional de Naciones Unidas.
Más de un millón de mujeres se reconocen como afromexicanas
En México, el Censo de Población y Vivienda 2020 identificó a 2 millones 576 mil 213 personas que se reconocen como afromexicanas o afrodescendientes, equivalentes al 2 por ciento de la población nacional.
De ese total, 50.4 por ciento son mujeres, es decir, aproximadamente un millón 297 mil 617 mexicanas. Guerrero, Oaxaca, Baja California Sur, Yucatán, Quintana Roo y Veracruz se encuentran entre las entidades con mayor presencia proporcional de población afrodescendiente. (Estadística SIG)
Estas cifras representaron un avance en la visibilidad estadística de las comunidades afromexicanas, históricamente excluidas de censos, registros institucionales y políticas públicas específicas.
Racismo y desigualdad se acumulan
Las mujeres afrodescendientes pueden enfrentar distintas formas de discriminación de manera simultánea: por ser mujeres, por su origen étnico-racial, por su condición económica o por habitar comunidades rurales con menor acceso a servicios.
Estas desigualdades pueden reflejarse en obstáculos para acceder a educación, atención médica, justicia, empleo formal, vivienda, representación política y puestos de toma de decisiones.
De acuerdo con datos recuperados por el Instituto Nacional de las Mujeres, 37.2 por ciento de las mujeres afrodescendientes en México ha experimentado algún acto de discriminación. (Estadística SIG)
Naciones Unidas advierte que las mujeres y niñas afrodescendientes no deben ser reconocidas únicamente como víctimas de exclusión, sino también como lideresas, defensoras comunitarias y participantes fundamentales del desarrollo social, cultural y económico. (Naciones Unidas)
Reconocer sus aportaciones a México
Las mujeres afromexicanas han contribuido a la preservación de conocimientos comunitarios, expresiones musicales, gastronomía, danza, medicina tradicional, organización social y defensa del territorio.
También participan como artesanas, académicas, escritoras, artistas, productoras, activistas, servidoras públicas y defensoras de derechos humanos.
Durante los últimos años, instituciones mexicanas han impulsado actividades y campañas para reconocer su trabajo. En 2026, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas y ONU-DH relanzaron la campaña “Mujeres Indígenas y Afromexicanas que cuidan y defienden”, enfocada en visibilizar su liderazgo comunitario y su labor en la protección del territorio. (Suprema Corte de Justicia de la Nación)
Una fecha que exige acciones, no solamente homenajes
El Día Internacional de las Mujeres y las Niñas Afrodescendientes busca que su reconocimiento se traduzca en presupuestos, representación política, acceso efectivo a la justicia y políticas públicas con perspectiva de género y enfoque antirracista.
La conmemoración también invita a cuestionar estereotipos, incorporar las voces afromexicanas en la educación y mejorar la recopilación de información sobre las condiciones en las que viven estas comunidades.
El 25 de julio no solamente celebra la identidad y la resistencia de las mujeres afrodescendientes. También recuerda que la igualdad no será completa mientras el racismo y el sexismo continúen condicionando sus oportunidades y derechos.
Con información de Naciones Unidas, el Instituto Nacional de las Mujeres y la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

